sábado, 12 de noviembre de 2011

Sabanas de Barro

Ellos, como dos nubes en trueno
Se unen en los antiguos huracanes
Que hace tiempo dejaron
En las sabanas de barro

El, creador de senos perfectos,
Maestro de besos a media noche,
Testigo fiel de gemidos perpetuos;
El Alfarero de la mujer indómita.
Ella, con la luna en vientre
Y los ojos a fuego lento
Destilando agua viva de su manantial perdido…
Envolviendo al Fausto alfarero
En piernas de sueños.
Con la inocencia herida
Y el cansancio ganado…
Ellos, como nubes en trueno
Que entre trueno y trueno
Dejaron lo eterno,
Y solo barro en las sabanas.


El Mesiaz

2 comentarios:

smallquepe dijo...

a veces olvidamos lo que es más importante en relación, a veces discutimos sin tener en cuenta su consecuencia, a veces somos demasiado idiotas para sentir, para dejarnos amar.

Me gustó como siempre

Bip Bip

Anónimo dijo...

uno de los mejores poemas que he leido.