martes, 29 de septiembre de 2009

MUJER...


Soy un fiel amante de la mujer, admirador nato de su encanto y belleza; como muchos, he perdido un tornillo por una de ellas, si, por una de ellas he traicionado mi cordura, solo por una caricia. Pero valió la pena y todo hombre que amó una mujer diría lo mismo.
Me he deleitado besándola, tocándola, amándola con delirio en mis noches eternas, y como tantos otro varones me enamorado de una de ellas. ¡Cómo no enamorarse de un ser tan divino y sublime! Que con una simple mirada hace temblar al cuerpo y crepitar el alma, llevando al corazón al límite.
Mujeres, cada una con diferentes ojos, colores, matices, miradas, cuerpos, voces, caricias, lagrimas, gemidos… y todas, absolutamente todas, pueden hacer que tu mundo se vista de flores y su aroma a lavanda te convierta en un danzante arlequín, si, solo por ser mujer.
Toda la humanidad se ha enamorado de este fémino ser.
Nosotros, los hombres , que hicimos todo por conseguir el amor de ellas, como matar, traicionar, quemar ciudades enteras, invadir reinos, caer en la locura por su ausencia y hasta dar la vida por una de ellas…
Otros de nuestro genero, que admiran al extremo a la mujer, estos que intentan ser como ellas, quieren sentir , soñar, amar como una de ellas, pero, como ellas nunca lo serán, no creo que lo entiendan, ellas son nuestro regalo divino y ellos solo son un burdo plagio.
Ellas se dieron cuenta de su encanto, que son únicas, y algunas ya no nos necesitan, ellas mismas se embelesaron en su propio sexo, vieron que el cuerpo y el alma fémina son un elixir de vida. Nosotros ingenuos, engullidos en nuestro ego creemos que quieren ser como nosotros, mentira. Ellas quieren amarlas como nosotros locamente lo hacemos.
Si bien pueden ser nuestra alegría y felicidad, también pueden ser nuestra desgracia y muerte, pero, la vida e s un riesgo, y correr el riesgo por una de ellas puede ocasionarte la mas grande desdicha, también puede darte una mujer, por mi parte, mil veces correría el riesgo, porque el premio es glorioso…

3 comentarios:

mariarosa dijo...

¡¡Bello!!
Querido amigo, siempre es un placer leerte. Las mujeres somos un necesario dolor de cabeza, como los caballeros lo son para nosotras.
Muy bueno.

mariarosa

El hombre de arena dijo...

Lindo escrito el mezias.
Saludos

raspaja dijo...

me gusta la manera en que la gente expresa el latir.
La manera en la cual escribiste ese relato es maravillosa

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